domingo, 27 de noviembre de 2011

Lo que nos dice la Biblia sobre el divorcio y el matrimonio










Lo que la Biblia dice:

  • “Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada. Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne”. (Génesis 2:21-24).

No hay mucho que explicar, la Biblia es clara. Al casarse automáticamente ya no son dos sino uno solo. El esposo pertenece a su esposa y la esposa al esposo.

  • “Cuando alguno tomare mujer y se casare con ella, si no le agradare por haber hallado en ella alguna cosa indecente, le escribirá carta de divorcio, y se la entregará en su mano, y la despedirá de su casa. Y salida de su casa, podrá ir y casarse con otro hombre. Pero si la aborreciere este último, y le escribiere carta de divorcio, y se la entregare en su mano, y la despidiere de su casa; o si hubiere muerto el postrer hombre que la tomó por mujer, no podrá su primer marido, que la despidió, volverla a tomar para que sea su mujer, después que fue envilecida; porque es abominación delante de Jehová, y no has de pervertir la tierra que Jehová tu Dios te da por heredad. Cuando alguno fuere recién casado, no saldrá a la guerra, ni en ninguna cosa se le ocupará; libre estará en su casa por un año, para alegrar a la mujer que tomó”. Deuteronomio 24:1-6.

Aquí explica que Dios encuentra abominación el que una mujer que se casa por segunda vez y se divorcia de éste no puede volver a casarse con su primer marido, porque ella fue envilecida (corrompida).

  • “Digo, pues, a los solteros y a las viudas, que bueno les fuera quedarse como yo; pero si no tienen don de continencia, cásense, pues mejor es casarse que estarse quemando. Pero a los que están unidos en matrimonio, mando, no yo, sino el Señor: Que la mujer no se separe del marido; y si se separa, quédese sin casar, o reconcíliese con su marido; y que el marido no abandone a su mujer. Y a los demás yo digo, no el Señor: Si algún hermano tiene mujer que no sea creyente, y ella consiente en vivir con él, no la abandone. Y si una mujer tiene marido que no sea creyente, y él consiente en vivir con ella, no lo abandone. Porque el marido incrédulo es santificado en la mujer, y la mujer incrédula en el marido; pues de otra manera vuestros hijos serían inmundos, mientras que ahora son santos. Pero si el no creyente se separa, sepárese, pues no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso, sino que a vivir en paz Dios nos llamó. ¿Qué sabes tú, mujer, si quizá harás salvo a tu marido? ¿O qué sabes tú, marido, si quizá harás salva a tu mujer? Pero cada uno viva según los dones que el Señor le repartió y según era cuando Dios lo llamó: esto ordeno en todas las iglesias”1 Corintios 7:8-17
Muchas personas viven en convivencia sin casarse y la Biblia es clara en ese aspecto, Jesús dijo: “quédense como yo (o sea sin casarse y en abstinencia) o cásense…”. Ya que la fornicación es un pecado que se paga con el infierno. Los fornicadores no heredaran el reino de Dios. Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios. Hebreos 13:4-5.

También explica que mejor quedarse casados; y si se separara no se case de nuevo, porque después que lo haga no podrá volver con su primer marido. Ya había dicho que era abominación ante los ojos de Dios. También es una exhortación a que no se separen; que el hombre no abandone a su mujer.

Y hay otra cosa que me gusta de este versículo, y es que un esposo cristiano puede hacer salvo a una esposa no creyente o viceversa. Ya que en Hechos 16:29-33 dice: “Él entonces, pidiendo luz, precipitó adentro, y temblando, se postró a los pies de Pablo y de Silas; y sacándolos, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo? Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa. Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa. Y él, tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó”. Quiere decir que tú por haber aceptado a Jesús como salvador puedes hacer que tu esposo logré la salvación. Es una hermosa promesa que nos tiene el Señor de salvar el alma de tu esposo, tus hijos, padres y personas que vivan en tu casa. ¿No es maravilloso?

  • “Oísteis que fue dicho: “No cometerás adulterio”. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón. Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti, pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno. Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala y échala de ti, pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno. También fue dicho: “Cualquiera que repudie a su mujer, déle carta de divorcio”. Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere, y el que se casa con la repudiada, comete adulterio” (Mateo 5:27-32).

Jesús quiere decirte que si pecas trates de solucionarlo, llegando al arrepentimiento; porque como dije anteriormente eso se paga con el infierno. A eso se refiere con que te saques o cortes tu miembro (saca o corta tu pecado).

  • “Entonces se le acercaron los fariseos, tentándolo y diciéndole: ¿Está permitido al hombre repudiar a su mujer por cualquier cosa? Él respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, “hombre y mujer los hizo”, y dijo: “Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne”? Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó no lo separe el hombre. Le dijeron: ¿Por qué, pues, mandó Moisés darle carta de divorcio y repudiarla? Él les dijo: por la dureza de vuestro corazón, Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres; pero al principio no fue así. Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera” (Mateo 19:3-9).

Quiero tomar un momento para explicar y analizar este pasaje. La última parte en este versículo ha sido muy controversial y ha causado confusión. Esto habla que en un principio por ningún concepto se permitía el divorcio (y debería seguir así), ya que si lo hubiesen permitido en un principio la gente se hubiese divorciado por cualquier causa (como por ejemplo que el hombre encontrara a una mujer más atractiva que su esposa). Pero debido a la terquedad del hombre, Moisés lo permitió, ya que era preferible que el hombre se divorciara a que pecara estando casado, engañando a su mujer (adulterio).

Y cuando Jesús dice: “Cualquiera que repudie a su mujer déle carta de divorcio”, ya que sino le da la carta de divorcio la mujer se iría de su lado al ser repudiada, y al casarse con otro hombre, sin haberse divorciado cometería automáticamente adulterio. Yo no tomo el versículo como algunas personas, que dicen que si se divorcia la mujer y ésta se casa adultera y su primer esposo también. Si ella fue repudiada sin motivo, ¿Por qué se le abría de castigar, si ella no es culpable?  Por eso Jesús dijo que le dé carta de divorcio, para que ella no pecara al estar con otra persona sin haberse divorciado primero. Analicen bien ese pasaje. De todas formas Dios aborrece el divorcio, pero en el sentido de lo que conlleva esa palabra, pero en ningún momento aborrece a la persona divorciada. Igualmente decía que la única razón para el divorcio era la fornicación.

Está claro también lo que dice Deuteronimio 24:1-3: “Cuando alguno tomare mujer y se casare con ella, si no le agradare por haber hallado en ella alguna cosa indecente, le escribirá carta de divorcio, y se la entregará en su mano, y la despedirá de su casa. Y salida de su casa, podrá ir y casarse con otro hombre”. Dios dice que ella podría casarse de nuevo; es imposible que el Señor diga esto y luego cambie o se contradiga.

Por tal razón les digo que Dios no quiere que te divorcies, y sé que está en su voluntad restaurar tu matrimonio. Hay que perseverar en la oración, seguir los caminos del Señor y no alejarte en ningún momento de Él, ya que sólo escucha la oración de los justos y de los que lo aman. No pretenderá un pecador y un apartado ser ayudado por Dios. Acepta a Jesús como tu salvador personal.

Dios te bendiga.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Saber esperar en el Señor



En esta ocasión deseo hablarles de algo muy importante para el Señor, pero que nosotras no sabemos hacer, incluyéndome a mí: la paciencia y saber esperar en Él. ¿Cuántas veces le estamos clamando al Padre que regresé a nuestro esposo a la casa nuevamente? Le rogamos y le suplicamos. Desearíamos que Dios contestara nuestro ruego de forma casi inmediata. ¿Y si Él nos obedeciera tan pronto le pidamos? Pues claro, nuestro esposo regresaría; pero ¿luego qué? Seguramente los problemas que tenían antes que se fuera continuarán; la razón: no le dimos al Señor tiempo de obrar de la mejor manera.

Cuando el Señor nos concede el tan esperado milagro de restauración, quiere que sea perfecto; Él necesita primero cambiar el corazón de su esposo y moldearlo, transformarlo, como el alfarero lo hace con el barro hasta convertirlo en una preciosa vasija. Para llegar a esa perfección necesita tiempo y mansedumbre de parte de nosotras. Recuerden que Él no hace las cosas a medias y estén seguras que cuando Él restaura algo lo hace para siempre. Por eso pidamos primero a Dios que:

  1. Nuestro esposo busque Su rostro y le sirva en espíritu y verdad.
  2. Que nos de paz a nosotras para poder soportar esa prueba tan difícil.
  3. Le transforme el corazón a su esposo (a), llevándole al verdadero arrepentimiento.
  4. Que nos cambie a nosotras (os) también y nos haga mujeres sabias para no cometer los errores del pasado, que quizás llevaron a nuestro cónyuge irse de nuestro lado.
¿No se han puesto a pensar que quizás esa separación era necesaria para la transformación que Dios quiere hacer en nuestro matrimonio y en nuestras vidas? El Señor desea que lo pongas a Él primero que a todo, hasta primero que tu esposo. Que lo alabes, le sirvas como sólo Él se merece. Y ese tiempo que tu estás sola se lo puedes dedicar, metiéndote de lleno en la oración. La oración es la única solución para que tu esposo regrese cambiado. La oración mueve montañas. “Más la oración de los rectos es Su gozo”, Proverbios 15:8. “Pero Él oye la oración de los justos”, Proverbios 15:29. Tu recompensa llegará, sólo confía. Como dice la palabra en Salmos 37:3-6: “Confía en Jehová, y haz el bien; y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad. Deléitate así mismo en Jehová, y Él te concederá las peticiones de tu corazón. Encomienda a Jehová tu camino, y confía en Él; y Él hará”.


viernes, 21 de octubre de 2011

10 principios o llaves para la restauración matrimonial


1 - Entienda que usted no tiene un “Problema Matrimonial." Usted no tiene una crisis marital, sino una crisis espiritual. Esta crisis fue permitida por Dios para conducirle o acercarle más a El. Por lo tanto, para obtener un Matrimonio Restaurado, usted DEBE buscar una relación íntima con el Señor.

2 - Entienda que sus pecados son tan grandes, si no mayores, que los de su esposo(a), quien puede estar en adulterio, drogándose, bebiendo, etc. Si usted desea un Matrimonio Restaurado, usted DEBE darle una dura y profunda mirada a sus propios pecados en lugar de mirar los de su conyuge. Al principio todas las que han venido a nuestro ministerio han estado más enfocadas en los pecados de sus conyuges.


Este principio hará MUCHO MÁS para regresar el corazón de su esposo (a) de nuevo hacia usted, que todo lo demás. Y es en esto en lo que se basa Mateo 7: 5 “Hipócrita!, saca primero la viga de tu propio ojo, entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano”.

3 - NO persiga a su Esposo (a) . No persiga a su esposo (a) cuando se haya ido, de ninguna manera, forma o estilo (por ejemplo: llamadas telefónicas, tarjetas, cartas o flores). Si su esposo (a) desea irse, debe permitirle irse, como lo ordena en los siguientes versículos de las Sagradas Escrituras:

Salmos 1:1-2 dice, “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, NI ESTUVO EN CAMINOS de pecadores…; sino que en la ley del Señor está su delicia, y en su ley medita de día y de noche".
 

1ª. Corintios 7:15 dice, “Pero si el incrédulo se separa, sepárese; pues no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso, sino que a paz nos llamó Dios."

Su Esposo (a) debe saber que él está LIBRE de irse, ningún lazo del tipo de “dejarte ir” fue descrito por el padre en la “Parábola del Hijo Pródigo”. (Lucas 15: 11-en adelante). POR FAVOR no se refiera a esposo como “HIJO PRODIGO”. Esto es una declaración despectiva que lo indica como “pecador".
 

Su esposo (a) puede detectar cuando usted todavía “lo (a) quiere” y cuando usted REALMENTE lo (a) deja ir. El Señor lo sabe también. Los matrimonios no se restauran cuando usted todavía quiere a su esposo (a) y a su matrimonio, MAS de lo que usted quiere una relación profunda con Dios.

¡Su deseo para que su matrimonio sea restaurado no debe hacerse público o profesarse de manera evidente a su esposo (a), quien tiene el deseo de irse! En lugar de eso, HUMILDEMENTE mantenga la tranquilidad y permita que las buenas acciones y reacciones hablen por sí mismas.
 

Hay muchos peligros al seguir persiguiendo a su esposo (a), ya que falla al tratar de hacerle entender que es libre de irse. Ayudándole a irse, incluso bendiciéndole con cosas materiales, le probará a su esposo (a) que no está más en frente de su camino, y que le importa más SU propia felicidad (que se quede con usted), que la felicidad de ellos (aun que el deseo de irse e incluso para estar con otra persona)

4 - NUNCA se pare en frente del camino de su esposo (a) al dejarle o divorciarse. Le sugerimos abstenerse de usar el término “pararse en frente” desde el momento que su esposo (a) mencione la situación o deseo de irse o divorciarse. ¡En vez de perseguir a su esposo (a) -persiga a Dios! Si usted persigue a Dios, inevitablemente, su esposo (a) le perseguirá a USTED! (Salmos 37:4). Su esposo (a) le perseguirá a usted de la misma manera que usted persigue al Señor (¡He visto esto suceder y fue asombroso!). ¡Sin embargo, si usted persigue a su esposo (a), usted no sólo lo alejará más, sino que alejará también a Dios de su vida!

5 - La Arrogancia Espiritual le pondrá en oposición a Dios y su esposo (a).
Mateo 5:5 dice: “Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por herencia."Santiago 4:6 dice, “… Dios RESISTE a los SOBERBIOS, y da gracia a los HUMILDES”.
 

La arrogancia espiritual evitará que Dios restaure su matrimonio. Jesús, fue solamente áspero, crítico, y opuesto a los individualistas- ¡Los fariseos! Y si usted es espiritual mente arrogante, mirando el pecado o pecados de su esposo (a) usted esta ¡todavía en ignorancia y reduciéndose al mínimo, usted es uno de ellos! Usted puede aparentar ser espiritual en el exterior pero usted es sucio en su interior. Dese cuenta, apuntando o diciendo a CUALQUIER PERSONA acerca de lo que su esposo(a) esta haciendo (pecado o pecados) usted es espiritualmente arrogante.

6 – Quédese quieto (a) sobre su situación. No diga CUALQUIER PERSONA sobre su situación. No intente convencer a TODOS los que usted conoce a orar por su esposo (a) y su regreso. Refrénese por divulgar los detalles de su situación a otros, puesto que, “El hombre perverso levanta contienda, y el chismoso aparta a los mejores amigos" (Proverbios 16:28). También sepárese de chismes, puesto que “Él que anda en chismes descubre el secreto; no te entremetas, pues, con el suelto de lengua." (Proverbios 20:19).


Esto es una batalla espiritual y se debe ganar en espíritu. Ésta es ¡materia del armario secreto de oración! De ninguna manera es una cuestión de cuánta gente puede conseguir que ruegue por usted, su esposo (a), o su situación.
Pare de decir a todos su situación, llore y grite al Señor por misericordia. ¡Él SOLO tiene el poder de cambiar su matrimonio- NADIE ni NADA puede hacerlo!

7 - Tenga CUIDADO a quién usted sigue. Puesto que su futuro está colgando en la balanza, tenga EXTREMADAMENTE cuidado al buscar o aceptar, consejo, asesoria y/o ayuda. La Biblia le dice, como creyente, cómo discernir en quién usted puede confiar y de quien tiene que estar lejos. Mateo 7:15-20 dice, “…Por sus frutos los conocerás…."


Antes de aceptar ayuda de una persona, de un ministerio, o de un libro, cuidadosamente compruebe sus frutos haciendo estas preguntas:



  • ¿Tienen victoria en SUS vidas?
  • ¿Han tenido un Matrimonio Restaurado?
  • ¿Están ellos caminando en el Señor y en Victoria o lo único que hacen es señalar la forma o el camino?
  • ¿La fundación de lo que dicen o de lo que han escrito, ha sido tomada solamente en las Escrituras?
  • La ayuda que el Señor me dio (cuando estaba implorando por ayuda porque mi esposo me dejó la primera vez) fue otra mujer que El me mando, que estaba pasando por la misma situación en la que yo estaba, que compartió mis mismas convicciones, y quién tenía el mismo deseo de restaurar su matrimonio.

8 - La psicología es adulterio espiritual.
 

“Porque tanto el profeta como el sacerdote son impíos; aun en mi casa halle su maldad, dice El Señor. Y en los profetas de Jerusalén he visto torpezas; cometían adulterios, y andaban en mentiras, y fortalecían las manos de los malos, para que ninguno se convirtiese de su maldad…" (Jeremías 23:11,14).
Aun cuando su esposo (a) pudo haber cometido adulterio físico contra usted, la pregunta real es, “Cometió USTED adulterio espiritual contra Dios?"
El Señor me demostró de manera oportuna que en mi deseo de restaurar mi matrimonio la psicología no estaba bien. Él me demostró en Su Palabra y durante mi tiempo de oración que:...

9 - Jesús SOLO puede restaurar mi matrimonio. Usted no puede restaurar su matrimonio, su esposo(a) no puede restaurar su matrimonio, Ministerios de Restauración no pueden restaurar su matrimonio. ¡Solamente el poder de Jesús restaurará su matrimonio si vive la VIDA ABUNDANTE de EL!
"...Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamo por su gloria y excelencia " (2ª.Pedro1:3).


Cuando usted agrega CUALQUIER COSA a su restauración, excepto Jesús, Su Palabra y la oración, usted obstaculizará y parará la restauración. “Vosotros corríais bien; ¿quién os estorbo para no obedecer a la verdad? Esta persuasión no procede de aquel que os llama. Un poco de levadura leuda toda la masa. Yo confío respecto de vosotros en el Señor, que no pensareis de OTRO MODO; mas el que os perturba llevara la sentencia, quienquiera que sea. (Galatas 5:7–10).

10 - ¡Si su esposo (a) se vuelve a casar, aun hay esperanza! La tasa de divorcio después de casarse por segunda vez, es aun mayor que la de los primeros matrimonio, es de 82-85% de probabilidades a que pase de nuevo, incluso sin oración! ¡Éstas son las estadísticas actuales! Y es mas alta todavía si el segundo matrimonio ocurre antes de tres años del primer divorcio.
*Nosotros creemos que siguiendo estos 10 principios o llaves a la restauración, usted pronto ganará un matrimonio restaurado (si ésta la Vida en Abundancia del Señor para usted) y sea la siguiente persona en testimoniar un Matrimonio Restaurado!

*Sacado de la página web Restore Ministries http://www.restorem.org/

domingo, 2 de octubre de 2011

Promesas de la Biblia


Aquí recopilé algunas de las promesas del Señor que te serán de gran ayuda en ese díficil proceso de separación. Cuando ores reclámalas a Dios y siempre tenlas presenté.
 
1.     Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad – 2° Corintios 12:9

2.   Confía en el Señor de todo corazón, y no en tu propia inteligencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él allanará tus sendas – Proverbios 3:5-6

3.   Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza – Jeremías 29:11

4.      Todo lo puedo en Cristo que me fortalece – Filipenses 4:13

5.      Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará, pues Dios da a todos generosamente sin menospreciar a nadie – Santiago 1:5

6.      Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre misericordioso y Dios de toda consolación, quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones – 2° Corintios 1:3-4

7.      Si dos de vosotros se pusieren de acuerdo acerca de cualquier cosa que pidieren, les será hecho –  Mateo 18:19

8.      Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. – Filipenses 4:6-7
9.      Sacrifica a Dios alabanza,  y paga tus votos al Altísimo; E invócame en el día de la angustia;  Te libraré, y tú me honrarás. – Salmo 50:14-15 

10.  En el día de mi angustia te llamaré, porque tú me respondes. – Salmo 86:7

11.  Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte. – 2 Corintios 12:9-10 

12.  Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos, porque el Señor tu Dios es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará. – Deuteronomio 31:6

13.  Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo. – Juan 16:33  

14.  Pacientemente esperé a Jehová, Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos. Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, Y confiarán en Jehová. Bienaventurado el hombre que puso en Jehová su confianza, Y no mira a los soberbios, ni a los que se desvían tras la mentira. – Salmo 40:1-4 

15.  Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová, y tome aliento vuestro corazón. Salmo 31:24

16.  No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. –  Isaías 41:10

17.  Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Romanos 8:28 

18.  Deléitate en el Señor y El te concederá los deseos de tu corazón. Encomienda al Señor tu camino; confía en El y El actuará. Salmo 37:4-5

19.  Si permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y se les concederá. Juan 15:7

20.  Para los hombres es imposible, más para Dios es posible. Mateo 19-26

21.  Los ojos de Jehová están sobre los justos y atentos sus oídos al clamor de ellos. Salmo 34:15

22.  Claman los justos y Jehová oye y los libra de todas sus angustian. Salmo 34:17

23.  Entonces invocarás y te oirá Jehová; clamarás y dirá él: Heme aquí. Isaías 58:9

sábado, 1 de octubre de 2011

Oración por restauración matrimonial



Padre Altísimo Eterno: acudo confiadamente ante tu trono de gracia, poniendo delante de ti nuestra situación matrimonial, los desacuerdos, los problemas que tenemos, el dolor que nos hemos causado mutuamente. Ponemos delante de ti nuestra situación pasada que tal vez hasta hoy no hemos podido superarla, y por lo tanto hay falta de perdón…..Hoy, Padre Santo, humillados delante de ti, pedimos, suplicamos que sanes, recuperes, nuestro matrimonio, que vengas a nuestro matrimonio, irrumpas en el, y nos cambies, nos transformes. Sean alejados, estén muy lejos de nuestro matrimonio el desamor, la amargura, los pleitos, los desacuerdos, la incompatibilidad, el adulterio, el divorcio, el engaño, el fraude, estén muy lejos de nuestro matrimonio. En esta hora, hablo a todo espíritu de violencia. Espíritu de violencia te sujeto ahora, te retengo ahora, te ato y echo fuera, en el nombre de Jesús. Te vas de mi hogar, de mi matrimonio, te someto al poder y autoridad de Cristo Jesús. No avanzas ni prosperas nunca más en mi matrimonio, huiste, te disipaste ahora, nunca mas vas a influir, ni tener derecho en mi matrimonio, en mi hogar. 

Violencia: hoy te sujeto para siempre, y debilito ahora mismo la voluntad del violento: quedas sin fuerzas, quedas sin poder para ser violento, para hacer escándalos, para dar golpes, para gritar. Porque huyo el espíritu de violencia de mi hogar, ahora! , en el nombre de Jesús. Nunca más habrá abusos en mi hogar porque el gobierno, el poder, el dominio y la autoridad de Dios están sobre mi hogar desde ahora y para siempre.

Satanás declaro que nunca mas vas a tener poder, ni derecho aquí en mi hogar. En el nombre de Cristo Jesús. Tu nombre tiene poder Padre Santo, tu nombre tiene tanto poder! Bendigo tu nombre oh! Padre Altísimo!

Ustedes inmundos son alejados de mi hogar, los saco de mi hogar, de nuestras vidas ahora, nunca prosperan, ni avanzan en nuestro matrimonio. Deshago, frustro y quiebro todo plan de divorcio que Satanás pretenda tener para mi matrimonio, en este momento se inactiva todo ese plan y Dios recupera mi matrimonio ahora, ahora, en el nombre de Jesús.

Si tu cónyuge ha caído en ADULTERIO debes orar así:


Y ahora por la autoridad y poder de la palabra, vengo deshaciendo todo adulterio, toda infidelidad de la vida de mi cónyuge. Arranco, deshago y desato toda ligadura de cuerpo-alma- espíritu de mi esposo/a con .............(Si es que sabes nombre al que esta en adulterio con tu cónyuge). Deshago, desato, destruyo y rompo todo afecto sexual, pasión, azo emocional, toda costumbre que pudiera haber entre ellos. Declaro rota, deshecha, quebrantada para siempre la relación de adulterio. Que el nombre y la memoria de la persona amante de mi cónyuge queden borrados para siempre. Declaro que el adulterio nunca más volverá a mi hogar, en el nombre de Jesús. El adulterio dejo de ser. (repita 7 veces) No prospera nunca más en mi matrimonio. Se va de mi hogar para siempre en el poderoso nombre de Jesús.

Rompiendo hechicerías y Maldiciones.


Toda hechicería, todo amarre, todo conjuro, rituales, oración de brujos que hayan hecho contra mí y mi cónyuge quedan secas, destruidas, inactivadas ahora. En el poderoso nombre de Jesús. Nunca más tendrán poder en la vida de mis hijos, en la mía, ni en la de mi cónyuge ninguna hechicería. Toda hechicería, toda brujería, toda obra de ocultismo queda deshecha y seca ahora en el nombre de Jesús.

Renuncio y resisto a Satanás y a todas sus jerarquías. Todos ahora se van de mi vida, de mi mente y de mi cuerpo. Se van ahora con todas su jerarquías de demonios. Fuera en el nombre de Jesús!! Los resisto a todos ustedes ahora y confieso que ya nos les daré lugar en mi vida, en mi mente, en mi hogar, en mi familia. Ven ahora Espíritu Santo de Dios y llena toda mi casa interior y no permitas allí habitar a ningún inmundo. Te invoco ahora con todo mi ser para que me llenes y satures por completo. Suplico ahora que permanezcas para siempre en mí, y estar conectado siempre a ti, como la vid a los pámpanos. Suplico que no permitas que yo te apague. Ayúdame y sáname, te ruego con todo mi corazón. Espíritu del Dios Viviente: desaloja ahora todo inmundo de mi cuerpo, alma y espíritu.

Desaloja de mi hogar a todo enemigo de nuestro matrimonio: desaloja el divorcio, el adulterio, las infidelidades, las mentiras, la doble moral, la hipocresía, los pleitos, los desacuerdos, las incompatibilidades, la violencia, los vicios. Y ocúpalos tú mismo llenando con tu PRESENCIA esos lugares.
 
En este momento la autoridad de la palabra, y en el nombre de Jesús, porque Jesús nos dio autoridad, y tenemos autoridad para ordenar, para profetizar. Y ahora profetizo que ha llegado un nuevo tiempo para mi matrimonio, un nuevo tiempo donde volvemos a enamorarnos, un nuevo tiempo donde hay total reconciliación, unidad, fidelidad, y armonía, un nuevo tiempo donde olvidamos todo el pasado, porque dice la palabra de Dios: 2 Corintios 5:17 (Reina-Valera 1995) De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; todas son hechas nuevas. Y como ahora estamos en Cristo, somos nuevas criaturas, y todas,todas las cosas viejas han pasado, quedaron en el fondo del mar, quedaron allí para siempre.

Yo creo y declaro que Dios hace nuevo mi matrimonio,
Yo creo y declaro que Dios hace limpio mi matrimonio,
Yo creo y declaro que Dios hace sano mi matrimonio,
Yo creo y declaro que Dios hace libre mi matrimonio,
y por fe, ya lo HA hecho.

Alabo y bendigo Tu Santo nombre. En el nombre de Jesús Amen. Amen.